Perú es un país de 34 millones y medio de habitantes que ha mejorado notablemente su economía en los últimos años. Veníamos de Bolivia y notamos la diferencia, Perú está más avanzado. Probablemente cuando escuches hablar de él, lo primero que te venga a la mente sea Machu Picchu pero el país tiene mucho más que ofrecer tanto en historia, patrimonio, cultura, paisajes y gastronomía. Además, aúna tradiciones incas y españolas que hacen acto de presencia en su arquitectura colonial. De norte a sur la diversidad es enorme y en él encontrarás la cordillera de los Andes, parte de la Amazonia e incluso playas para disfrutar de unos días de relax. Las poblaciones del interior están situadas a una altura considerable, por ello, no olvides ascender poco a poco para aclimatarte y ayudarte de infusiones y caramelos de coca y muña que encontrarás por todas partes.
El viaje que hicimos se puede completar en dos semanas, aunque nosotros estuvimos 29 días. Nos lo tomamos con calma porque queríamos vivir el país desde dentro y sentirnos como un local más.
Entrada a Perú por el sur
Entramos a Perú por tierra desde Copacabana, Bolivia. Dependiendo del horario elegido y la demanda, el viaje es en furgoneta o en autobús. Nosotros salimos en furgoneta a las 9h (hora de Bolivia) hacia la frontera en Kasani, solo son 20 minutos de trayecto. El control de inmigración fue muy rápido y aprovechamos a cambiar los últimos bolivianos por soles. El primer pueblo de Perú es Yunguyo. Nos cambiaron de furgoneta, de una boliviana a una peruana que, hasta que no se llena, no sale. En Perú es una hora menos que en Bolivia, salimos de Yunguyo a las 9h y llegamos a Puno a las 11:15h el 8 de mayo de 2025, día que salió fumata blanca en el Vaticano por la elección del nuevo Papa estadounidense con nacionalidad peruana, por eso no se nos ha olvidado la fecha.
Puno
Puno es una ciudad de más de 1.200.000 habitantes, ubicada al sur del país en el Lago Titicaca, lago navegable más alto del mundo; y también es considerada como la «capital folclórica» de Perú. Nos alojamos en un Airbnb en la calle Jirón Mariano H. Cornejo, a 10 minutos caminando del centro.


La zona bulliciosa de la ciudad es la calle Jirón Lima y allí podréis encontrar las agencias de viaje para contratar las excursiones a las islas del Lago Titicaca, bancos, comercios de todo tipo y restaurantes.
Contratamos en una de las agencias la excursión por el Lago Titicaca peruano para visitar las Islas de los Uros, islas artificiales sobre totora, y la Isla Taquile. Todas las agencias hacen la misma excursión, pero hay que comparar el precio entre unas y otras porque en algunas te puede costar incluso el doble. Nosotros contratamos con Giant Trip y nos costó 32€ los dos.
Os recomendamos callejear por las calles peatonales Jirón Lima y alrededores, la Plaza Parque Pino y, en una esquina, encontraréis la oficina de turismo. La Plaza de Armas es la plaza mayor de la ciudad donde se encuentra la Basílica Catedral de Puno además de las letras de la ciudad para haceros una foto de recuerdo. Es preciosa, situada en alto y, de noche, iluminada le da un aire colonial majestuoso. Notamos mucho cambio con Bolivia, las aceras y las calles en general están mejor mantenidas, por otro lado, los precios también son más altos. Aun así, sigue siendo más barato que España. Para moveros por la ciudad, veréis una especie de motocarros, tipo tuktuk, que se llaman Torito. Lo bueno es que caben por cualquier calle por estrecha que sea.
Puerto Lacustre
Es el puerto desde donde salen las embarcaciones a las islas y hay puestos donde adquirir recuerdos, también hay restaurantes a buen precio donde degustar comida de la zona, sobre todo trucha que es el plato estrella del Lago Titicaca. La cocinan de todas las formas. Allí probamos el ceviche y el queso frito.
Isla de los Uros
Precio de la excursión con Giant Trip: 65 soles por persona (16€). Incluye comida.
La agencia nos recogió en el alojamiento y nos llevó al puerto Lacustre a tomar el barco hacia las islas. Había montones de ellos, nos sorprendió encontrarnos un Lago Titicaca abarrotado de embarcaciones.
Las islas de los Uros son 144 islas flotantes donde viven alrededor de 590 familias. Ellos mismos fabrican las islas con totora que es lo que nosotros conocemos como juncos. Los usan como base de las islas, de las casas, como comida e incluso para bajar la fiebre.










Probé uno y su sabor me pareció algo así como entre espárrago y zanahoria. También tienen huertos de patatas. Como la totora se va pudriendo, tienen que ir echando capas encima. Si llueve, tienen que hacerlo cada 15 días, si no llueve es suficiente cada mes. Además, tienen que tensar las islas clavando unos palos con cuerdas como las tiendas de campaña para que no se desplacen. La sensación al caminar sobre ellas es como hacerlo en un hinchable de las ferias. Tanto las islas como las barcas son de totora. Hace años, cada familia vivía en una barca, ahora lo hacen en las islas pero se desplazan en las barcas de este material, por ejemplo, para llevar a los niños al colegio que está en una isla distinta. Sus habitantes se dedican a las artesanías para vender a los turistas. Nos ofrecieron ir de una isla a otra en una barca de totora que tenía capacidad para 50 personas. Más tarde volvimos al primer barco para ir a la Isla de Taquile.
Isla de Taquile
Desde las Islas de los Uros nos llevó hora y media llegar a la Isla de Taquile. A lo lejos se veía la Isla del Sol (Bolivia) donde estuvimos antes de venir a Perú. Llegamos a la zona este y, al desembarcar, hay un ascenso pronunciado hasta llegar a una plaza de tierra donde tienen instalado un mercado de artesanías. Nos explicaron el significado de su atuendo. Los casados llevan pantalón o falda negra. Las mujeres al casarse tienen que cortarse el pelo y hacen una especie de peluca con trenzas que utilizan los hombres para los bailes. Los hombres casados llevan el gorro de color rojo y, los solteros, la mitad rojo y la otra mitad en otro color, habitualmente blanco. Además, llevan los pantalones y las faldas de un color que no sea negro. Los hombres se dedican a tejer los gorros y las mujeres las fajas y resto de telares. El punto tiene que estar muy apretado, tanto es así que los suegros, para dar el visto bueno a su futuro yerno, hacen la prueba de verter agua en el gorro que lleva tejido para la ocasión y el agua tiene que mantenerse sin filtrarse entre medio minuto y un minuto. El señor que nos contó todo esto, dijo que su suegro le aceptó al quinto gorro. Nos agasajaron con un baile regional y luego nos invitaron a bailar con ellos haciendo un corro. Después de unas fotos, previa propina, nos invitaron a ver sus tenderetes para comprarles algo. También ofrecen poner un sello en el pasaporte como recuerdo. De la zona este caminamos hasta la zona sur en la que está la playa de Huayllano, de arena blanca. De camino vimos a una niña vendiendo pulseritas, el entorno era espectacular con el Lago Titicaca de telón de fondo. Fuimos a comer al Restaurante Héctor. De primero una sopa de quínua, como lo escriben aquí, y de segundo se podía elegir entre tortilla de queso o trucha. En el centro, unas tortas de pan de aceite huecas que estaban deliciosas y, para beber, un mate (infusión) de coca con muña (la hierba para el mal de altura).




De vuelta en Puno, en el Puerto Lacustre hay unas letras de Candelaria, aquí le tienen mucha devoción a esta Virgen.
Museo de la Coca
Os recomendamos visitar el Museo de la Coca & Costumbres. La película que proyectan sobre la historia de la coca es muy interesante. Se conoce la hoja de coca y sus propiedades desde hace 20.000 años a. C. Los españoles trataron de prohibir su consumo hasta que se percataron de todas sus propiedades. No solo sirve para el mal de altura, también como bebida energética, anestésico, mejora los huesos y las articulaciones, etc. Incluso Freud defendió su uso. Coca-Cola lo puso en su fórmula inicialmente y de ahí le viene el nombre. En el siglo XIX se utilizó para hacer jarabes, dentífricos, elixires y clorato con cocaína que lo vendían en farmacias. Y, por supuesto, las infusiones que hoy en día se siguen consumiendo.
El químico Angelo Mariani mezcló coca con vino de Burdeos y lo llamó Vino Mariani, su uso era medicinal pues se le atribuyeron propiedades terapéuticas; el vino potenciaba los efectos de la coca. Hasta el Papa León XIII (papado 1878-1903) alabó el producto; es más, Mariani utilizó la imagen del Papa para promocionar su vino. Otra curiosidad es que, cuando se hacían carreras, la gente mayor se ponía a lo largo del recorrido y lo que les daban a los participantes no era agua u otras sustancias sino hojas de coca para que las fueran masticando y obtuvieran más energía al correr.


Por desgracia, al incrementarse considerablemente la demanda, también aumentó su manipulación por lo que se convirtió en la droga que todos conocemos: la cocaína, por ello esta sustancia dejó de ser legal en muchos países. En el museo tienen hojas de coca en una cestita para que puedas probarlas. Hay que masticarlas hasta que haces una especie de bolita en la boca y la tiras cuando ya has extraído toda la sustancia. También tienen una pequeña tienda con caramelos de coca y de muña. Por cierto, en la última planta tienen una estantería con ropa Aymara y Quechua para vestirte y hacerte unas fotos. La falda de las mujeres es de una tela enormemente gorda y con muchos pliegues. No favorece mucho, pero no pudimos resistirnos.
Mercado Alasitas
Una vez al año organizan el Mercado Alasitas que significa miniaturas, también denominado como Feria de los Deseos, y justamente estábamos en la ciudad (era un 10 de mayo). Se instalan tenderetes en la calle donde venden todo tipo de miniaturas de tal manera que la gente compra el artículo que quiere conseguir, a modo de objetivo, esperando que sus deseos se hagan realidad. Por ejemplo, se puede encontrar dinero en miniatura, casas, coches, lingotes de oro, títulos universitarios, móviles, tablets, portátiles, de todo lo que os podáis imaginar. A modo de ritual, ponen unos cuencos en los que queman la madera «palo santo» y esperan que se cumplan sus deseos. Nos llamó la atención el Tumi o cuchillo ceremonial utilizado en la medicina prehispánica, es un símbolo de la medicina peruana. Se trata de una figura con un cuchillo de hoja redonda en la base que le servía al cirujano para operar.
Arequipa
Salimos a las 10h de Puno en un autobús de dos pisos dirección Arequipa. La llegada estaba prevista a las 16h y llegamos a las 17:30h. Armaros de paciencia porque estas cosas pasan.
A nuestro paso por Juliaca había mercadillo en las calles y el atasco de tráfico era tremendo. A ratos se llega a estar a 4.300 metros de altitud y notábamos que al autobús le costaba subir, por eso en el piso de arriba apenas puso el aire acondicionado. Los paisajes eran impresionantes: lagos, volcanes, vicuñas… precioso.
Alojamiento
Las zonas ideales que nos parecen ideales para alojarse son:
- Alrededor de la Plaza de Armas: inmejorable si quieres tener todo a mano, pero puede ser ruidoso por el tráfico y la vida nocturna
- Barrio de San Lázaro: situado cerca de la Plaza de Armas, con un ambiente más pacífico y bohemio
- Yanahuara: a unos 20 minutos caminando al centro. Es un barrio tradicional seguro, limpio y pintoresco. Buenas vistas del volcán
- Vallecito: situado al sur del Centro Histórico y alejada por completo del bullicio del tráfico. Ofrece una excelente relación calidad precio en hoteles medianos
Arequipa centro
Arequipa tiene casi 1.400.000 habitantes, es la segunda ciudad más grande de Perú y se la conoce como la Ciudad Blanca. Está custodiada por el volcán Misti y en los miradores de Yanahuara, Sachaca, Carmen Alto o la torre de la Basílica Catedral se puede ver la ciudad desde lo alto. Tiene más de 500 casas coloniales andinas.
Las casas de cambio están en la calle San Juan de Dios, perpendicular a Mercaderes, la calle peatonal de la ciudad. Nos pareció mucho más moderna que Puno, con grandes avenidas, centros comerciales, etc. Aquí no se ven los motocarros Torito y el parque móvil es más actual. Hasta los autobuses urbanos, los colectivos, son más grandes, tienen más asientos y más espacio. Precio: 1 sol (0,25€).


Paseando por la céntrica y peatonal calle Mercaderes se ve la preciosa fachada del Banco Internacional del Perú (Interbank). Y, al final, se llega a la Plaza de Armas con su Basílica Catedral presidiéndola, nos dejó mudos, es una plaza cuadrada y sus otros tres lados son edificios de doble altura con soportales que se agradecen porque, en esta ciudad, el sol calienta. Nos llamó la atención que los confesionarios de la Catedral estaban en la calle y los sacerdotes confesaban a la gente ahí donde todos podíamos verlos. También había carteles recordando a Mario Vargas Llosa, premio Nobel de literatura nacido aquí, recientemente fallecido cuando fuimos.
En el centro de la plaza hay plantas, palmeras y bancos para sentarse. La oficina de turismo está en la acera de enfrente a la Catedral, allí nos dieron un plano y nos informaron de cómo ir al Cañón del Colca por nuestra cuenta.
Mercado San Camilo
Es un mercado de abastos y allí podéis tomar unos jugos riquísimos. Los tienen de todas las variedades que podáis imaginar. Aprovechamos para comprar queso y desayunos. En uno de sus restaurantes probamos el rocoto relleno (pimiento picante con carne picada) con pastel de patata.


Si necesitáis hacer alguna compra, sabed que Arequipa tiene modernos centros comerciales. Nosotros fuimos en autobús al Mall Aventura Arequipa para comprar una mochila pequeña para para ir a Chivay sin tener que cargar con la grande.
Iglesias
En una esquina de la Plaza de Armas encontramos el templo La Compañía de Jesús, es una pequeña iglesia barroca con una elaborada fachada con tallas y una capilla de motivos selváticos. En Perú nos llamó la atención que, en los altares de las Iglesias, tienen la bandera del país y la del Vaticano forradas en plástico para que no se deterioren. Entrad a su claustro, un poco más adelante de la entrada a la iglesia que os encantará, hay terracitas para tomar algo.
Iglesia de Santa Marta, situada en la Plaza de España. Es una muestra de la arquitectura arequipeña.




El Templo de San Agustín fue construido en la 2° mitad del Siglo XVII, es de estilo barroco. El terremoto de 1868 causó graves estragos en su infraestructura, por lo que la torre y la bóveda actuales son de materiales diferentes a su construcción inicial.
Convento de Santa Catalina
Entrada en 2025: 11€ por persona. Sin duda, la visita estrella de la ciudad. Duración aproximada: dos horas y media que realizamos con audioguías.
Ocupa un espacio de más de 20.000 metros cuadrados y todavía hay monjas de clausura en su interior. Fue fundado en 1.579 y alberga una auténtica ciudad religiosa. Sus calles interiores tienen nombre de ciudades españolas: Málaga, Córdoba, Sevilla, Claustro de los Naranjos, Toledo, Burgos, Granada, etc. Los muros de sillar a la cal se pintaron de azul añil, ocre amarillo, ocre rojo, ocre naranja y blanco lo que le da un toque muy alegre a todo el complejo. La Plaza Zocodober tiene una fuente en el medio y era donde las monjas iban los domingos a realizar trueques entre ellas. En un principio solo se admitían novicias españolas, no indígenas, provenientes de familias adineradas puesto que los padres donaban al convento las dotes de sus hijas. La celda de cada una era más o menos modesta según esa dote. Las camas estaban dispuestas debajo de un arco en la pared porque era el lugar más seguro ante un sismo.










Leímos la historia de Juana, una de las hermanas, que cargó con una cruz de madera desde La Paz (Bolivia) hasta aquí y, aunque no tenía dote para entrar, con este sacrificio consiguió su derecho. La encontraron muerta entregada a la meditación a la edad de 33 años, igual que la de Cristo. Otra de ellas, Ana de los Ángeles Monteagudo, provenía de una familia acaudalada que la llevó al convento para estudiar de los 3 a los 12 años (parece ser que era algo habitual en aquella época que las familias con dinero llevasen a sus hijas a estudiar a los conventos independientemente de que luego fueran a quedarse o no). Más adelante, su padre quiso «casarla bien» pero ella quería tomar los hábitos y, gracias a que sus hermanos reunieron el dinero suficiente para la dote, pudo regresar al convento y entregar su vida a la oración. Fue una de las prioras del convento. Era muy sacrificada, hacía largos ayunos y anticipó 68 hechos que luego sucedieron. Por ello, el Papa Juan Pablo II la beatificó en 1985.
Se pueden ver lavadoras antiguas de madera, retretes, cocinas, piedras grandes y lisas donde se ponía la masa para hacer las hostias, una silla de ruedas, los confesionarios, que nos resultaron curiosos porque el sacerdote estaba en el interior de la Iglesia y la monja que se confesaba estaba al otro lado de la pared, en el claustro. También leímos que solo les estaba permitido tomar la comunión 15 veces al año y que practicaban la auto tortura con los cilicios. La priora se elegía cada tres años.
Desde la parte más alta hay unas vistas preciosas al volcán Misti.
Barrio de San Lázaro
En el centro de Arequipa encontraréis este barrio que tiene fama por su ambiente nocturno pero a nosotros nos dejó un poco chafados. Son calles con bares de diseño y pubs pero, para ser viernes, estaba muerto. Nos gustaron más los de la calle Santa Catalina.
Desde aquí se tienen las mejores vistas del Volcán Misti y el Valle de Chilina. Para acceder a este mirador fuimos en taxi porque era domingo y no había autobuses hasta aquí. La entrada cuesta 5 soles por persona.




Entre 1890 y 1926 funcionó como observatorio de Carmen Alto o estación Boyden, dependiente del observatorio del Harvard College. Desde el observatorio de Carmen Alto, que fue la primera estación meteorológica del hemisferio sur, se fotografió a las Nubes de Magallanes (galaxias) y al satélite Febe de Saturno. Además, se identificaría un asteroide desconocido que sería denominado: (737) Arequipa. La visita merece la pena porque el lugar es estupendo y hay una terraza para tomar algo. El volcán se veía perfecto. Para los más arriesgados, aquí se puede hacer canopy (tirolinas) y hay un columpio extremo que da la sensación de que te lanzan al vacío.
Mirador Yanahuara
También desde el mirador de Yanahuara se tienen unas vistas excepcionales de los volcanes Misti, Chachani y Pichu Pichu.
Ruta del Sillar
La excursión a la Ruta del Sillar y la garganta Culebrillas la hicimos con una agencia local y pagamos 4,90€ de los dos. Arequipa Tours Perú, en la calle Álvarez Thomas 107, girando la esquina desde la Oficina de Turismo de la Plaza de Armas.




Arequipa tiene el apodo de la «Ciudad Blanca» debido a sus hermosas estructuras blancas hechas de sillar, una roca volcánica blanca presente en la región. Entre sus características están su ligereza, suavidad y porosidad. Su nombre científico es ignimbrita. Las piedras de esta zona tienen la peculiaridad de que solo pueden trabajarse a mano, ya que de lo contrario se romperían. Esta piedra originaria de Arequipa se utiliza para la construcción. Se ve en las Iglesias de esta ciudad y en casas de barrios chic. En su parte alta es rosada y en la baja de color blanco. Visitamos la zona de la cantera donde han hecho esculturas y una portada muy similar a la de Petra en Jordania, nadie esperaría encontrar algo así en Perú.
Culebrillas
El cañón de Culebrillas es una quebrada formada por la propia naturaleza y el paso del agua. Se puede recorrer una ruta de senderismo entre sus paredes rocosas de entre 15 y 20 metros de altura y hacer unas fotos estupendas pero el sitio suele estar abarrotado. Pensábamos que íbamos a sentirnos como Indiana Jones yendo hacia Petra pero casi fue como estar en los pasillos del metro. En esta zona también se pueden ver los milenarios petroglifos, símbolos rupestres grabados en la roca cuyo significado es todo un misterio. Como los dibujos parecen culebrillas, esto es lo que le ha dado el nombre al lugar.
Gastronomía
Restaurante La Capitana. Queríamos probar dos especialidades arequipeñas: el chupe de camarones y el cuy chactado pero, el día que fuimos nosotros, no había chupe y pedimos rocoto relleno y cuy. El cuy chactado se aplasta con una piedra o sartén pesada antes de freír, mientras que el cuy frito se fríe sin aplastar. El cuy es un roedor que crían para consumo gastronómico y lo hacen como se ve en la foto: abierto y tostándolo como se hace el cochinillo en Segovia. Era un sabor entre pollo y conejo pero la piel crujiente estaba algo salada. El rocoto estaba buenísimo, picante y relleno de carne. De guarnición pastel de patata y calabaza guisada.


Chivay
Una de las excursiones habituales a realizar desde Arequipa es la del Cañón del Colca. Nosotros dejamos las mochilas grandes en Arequipa y nos fuimos con las pequeñas para pasar una noche fuera, no hace falta más a no ser que queráis relajaros en uno de los centros de aguas termales que hay por la zona.
En Arequipa fuimos a la terminal de autobuses y al final nos decidimos por una de esas furgonetas que salen cuando se llenan y así no esperábamos a las salidas de los autobuses que eran más tarde. El viaje fue toda una experiencia. Cómo conducen aquí, adelantan a los camiones cuando viene doble curva y hay un precipicio en un lado, de infarto.
Nos alojamos en Chivay para ir desde allí al Cañón del Colca a ver los cóndores en excursión organizada por una agencia local que contratamos al llegar, las hay por todo el centro del pueblo, hay para elegir. La misma agencia te lleva de vuelta a Arequipa después de la visita al Cañón pero, como no podía ser de otra manera, hay que pagar una tasa turística que es más cara que la propia excursión.
En los hoteles tienen mate de coca y de muña en recepción a disposición de los clientes. Hemos subido en altura y nos viene bien por ese motivo y por el frío que se siente al caer el sol. El hotel es sencillo pero está bien. Por cierto, aquí probamos la alpaca a la parrilla, el sabor es parecido a la ternera. Luego dimos una vuelta por la Plaza de Armas que tiene unas esculturas de cóndores y personas ataviadas con trajes típicos y lo mismo en la calle comercial.
Excursión al Cañón del Colca
Precio por persona en 2025: 15€.
Yanque: la jornada comienza haciendo una parada de 15 minutos en este pueblito para ver su Iglesia y la plaza donde bailan danzas regionales. Allí hay varios tenderetes que venden recuerdos y además encendieron brasas en el asfalto.


Mirador Antahuilke 1: desde aquí se ven las terrazas preincas. Hace muchos años esta era una zona de glaciares. Actualmente no, pero bajo la superficie hay agua y por eso aprovechan para cultivar en terrazas.




Mirador del Cóndor: el Valle del Cóndor es el más profundo de América y el tercero del mundo. Si se tiene en cuenta la altura de las montañas de los lados, la profundidad total de la garganta es de 4.150 metros, 3.400 en la zona del mirador. Los cóndores viven alrededor de 70 años. Son monógamos. Hay una leyenda que dice que, cuando muere la pareja, el Cóndor que sobrevive hace el vuelo más alto de su vida, cierra las alas y se deja caer. Los machos tienen cresta mientras que las hembras carecen de ella. Las aves con mayor envergadura, es decir, el mayor ancho de sus alas extendidas, son principalmente los albatros errantes y los cóndores andinos. El albatros errante alcanza hasta 3.66 metros de envergadura, mientras que el cóndor andino puede llegar a 3.2 metros.
Mirador WayracPunku: el valle está más abierto en esta zona y enfrente se divisa un pueblo.
Mirador Antahuilke 2: aquí probamos el sancayo, es el fruto del cactus de esta zona. Sabe como un kiwi con limón. Con él hacen un Pisco Sour de Sancayo.
Maca: a la vuelta de la excursión, paramos en este pueblito que tiene esculturas de colores en sus calles porque el último alcalde quería mostrar las costumbres y vestimentas a través de ellas. La Iglesia llama la atención por las ofrendas de frutas, pimientos, tomates, etc que tienen sus imágenes o el paso de Semana Santa. En el mercadillo, las dueñas de las alpacas salen con ellas a pedir dinero a cambio de una foto.
Al llegar de nuevo a Chivay se puede comer, bien con la excursión si lo habéis incluido o bien por vuestra cuenta antes de partir de vuelta a Arequipa.
Autobús Arequipa – Cuzco
El autobús es nocturno, a las 21h salía nuestro autobús nocturno con la compañía Cruz del Sur. Los asientos eran cómodos pero el asfalto estaba tan mal que casi no dormimos en toda la noche de lo que se movía. Llegamos a Cuzco muy cansados y fuimos directos al apartamento a descansar pero el calefactor no daba abasto para calentar. Es lo que tienen las calefacciones de los alojamientos modestos, proporcionan un calefactor eléctrico para toda la unidad y es escaso. Menos mal que son muy amables y nos proporcionaron otro más. Cuzco es más fría que Arequipa, unos 5 grados menos, y también está más alta y falta el aliento subiendo cuestas.
Cuzco
Cuzco es una ciudad de casi 1.400.000 habitantes y está situada en los Andes peruanos. Fue la capital del Imperio Inca y es conocida por sus restos arqueológicos y la arquitectura colonial española. La Plaza de Armas es el centro de la ciudad antigua, con galerías, balcones de madera tallada y ruinas de murallas incas.
La zona donde nos alojamos, cerca de la calle Hospital, nos parece la más equilibrada, a 10 minutos caminando a la Plaza de Armas y con buena oferta de hoteles y hostales.
La Plaza de Armas es una plaza imponente, con la Catedral como protagonista indiscutible. Tiene una distribución cuadrada con preciosas casas coloniales en sus cuatro lados que tienen balcones de estilo árabe, influencia de la época española en la ciudad.




Los viernes por la tarde, cuando cae el sol, hay música en vivo y la gente sale a bailar. Se veía mucha animación, se nota que es la plaza del pueblo donde los cuzqueños hacen vida. Y en sábado disfrutamos de un desfile con música.
Allí está la oficina de turismo para obtener un mapa y preguntar dónde coger los autobuses. Por cierto que no puede estar más escondida, en la entrada del Templo de la Compañía de Jesús en el lateral izquierdo, un puesto de color rojo.
En la Avenida del Sol está la oficina de venta del Boleto Turístico que cuesta 130 soles por persona, unos 31,50€, y te da la entrada a 16 monumentos durante 10 días.
Mercado San Pedro, está enfrente del Templo de San Pedro. Allí hay una zona para comer y es donde lo hacen los locales. El primer día comimos un menú, de primero siempre te ponen una sopa de cortesía y eliges el segundo, las raciones eran enormes.


Más adelante, descubrimos otro puestecito dentro del mercado en el pasillo del medio, que sirven un ceviche y un arroz de mariscos espectacular, se llama Mistura Marina.
Free-tour Cuzco
Nosotros lo hicimos con GuruWalk y nuestro guía fue Ernesto. Dejamos enumerados los lugares que visitamos en nuestro recorrido a pie.
El punto de encuentro fue en el centro de la Plaza de Armas de la ciudad, rodeada de 2 grandes iglesias que en la época inca eran palacios muy importantes. En nuestro recorrido pasamos por el museo inca, el mercado de San Pedro y finalmente visitamos la tumba de Tupac Amaru II.
- Calle Loreto: en este muro se ve cómo construían las paredes con piedras unas encima de otras encajadas sin argamasa. Las paredes quedaban con forma de trapecio, con una ligera inclinación para resistir terremotos y que no se vinieran abajo. En una de las piedras de la pared se puede observar la forma de una serpiente.
- Kusicancha: Templo inca donde nació Pachakuteq, taller inca de cerámica y excavaciones realizadas por el ministerio de cultura. Allí se puede ver una momia en forma fetal y una calavera con forma abombada. Lo conseguían poniendo tablas a los bebés de los 5 meses y hasta los 3 años. Muchos morían pero a los que sobrevivían se les tenía bien considerados. Se rapaban el pelo para dejar ver esa forma del cráneo.
- Piedra de los 14 ángulos en la calle Inca Roca, también el templo del Puma, la Serpiente y el Cóndor. Te das cuenta del trabajo que llevaba hacerlas primero cortándolas y terminando la forma con agua. No hay argamasa, las hacían casar unas con otras, había que hacer la forma exacta para que encajara en su lugar.
- Cuesta de San Blas: visitamos la parte baja del barrio de San Blas, vimos el arte colonial de este lugar y los mejores trabajos de los talladores de madera, etc.
- Luthier Sabino: Sabino es un Luthier (fabricante de instrumentos musicales) muy conocido en San Blas. Nos deleitó con un show musical por parte del guía y nos hicieron una presentación de instrumentos andinos: Zampoña, Charango que es como una bandurria, Chakchak de pezuñas, lo agitas y hace ruido.
- Calle Siete Borreguitos: es la calle mas pintoresca de la ciudad, con bonitos colores. Nos recordaron a calles cordobesas.
- Acueducto de Sapantiana: es un arco de tres niveles con un canal que llevaba agua para el abastecimiento de la ciudad. Está construido sobre el arroyo P’ujru y fue una colaboración de los jesuitas y el ayuntamiento del Cuzco en los siglos XVII y XVIII.
- Mirador de Plaza Sán Cristobal: para tomar las mejores fotos, es considerado el mejor mirador de la ciudad.
- Restaurante Something Special: degustamos un chupito de pisco sour y pisco solo (sabe como un aguardiente).
Piedra 12 ángulos y Calle Siete Culebras
Ya por nuestra cuenta, fuimos a la calle Hatunrumiyoc donde encontramos la piedra de los 12 ángulos (está paralela a la calle Inti Roca donde vimos la de los 14 ángulos).


La calle Siete Culebras es famosa por su empedrado y por las siete serpientes talladas en piedra que adornan una de sus paredes, cada una con un significado especial en la cosmovisión andina. Desemboca en la plaza en la que está el Museo de Arte Precolombino, el Palacio Nazarenas y la Iglesia de San Antonio Abad. Aquel día, en la Plaza Mayor había unos niños ensayando un baile, en la Plaza San Francisco estaban saliendo del cole para ir a comer y, por la tarde, vimos una mini procesión por la calle Hospital que lleva a nuestro alojamiento. Nos llamó la atención que Cuzco es una ciudad muy viva, la gente está siempre en la calle, hay procesiones, bailes, carreras y música.
Cuzco de noche
Otro imprescindible es ir al Mirador de San Cristóbal por la noche. Las vistas de día son bonitas pero de noche son una locura. La Plaza de Armas es una joya. La luz blanca que se divisa en lo alto es el Cristo Blanco, una estatua ubicada en la cima del cerro Pukamuqu a 5 kilómetros del centro histórico del Cusco. Mide 8 metros de altura y parece cuidar a la ciudad desde lo alto.


Museo Casa del Inca Garcilaso
Está ubicado en la antigua casa de Garcilaso de la Vega. En la primera planta del museo hay varias salas de exhibición arqueológica de diferentes épocas de la zona del valle del Cuzco. Llama la atención el Gliptodonte, una especie de armadillo gigante que llegó a coincidir con el hombre, incluso se piensa que su caza acabó con la especie. La Venus de Chanapata que es una vasija que destaca por su órgano genital femenino y que seguramente se utilizó para ritos de fertilidad.
Decir que a Cuzco se le conocía como «el ombligo del mundo» porque para los incas era el centro del universo. Desde aquí partían los caminos hacia las regiones del Imperio Inca. Digamos que era como el kilómetro cero de sus carreteras.
Nos resultó escalofriante la historia de José Gabriel Túpac Amaru que inició el gran levantamiento indígena contra los españoles, ayudado por su esposa e hijos, lo que le valió la peor sentencia a muerte que hemos leído nunca (os la dejamos en las fotos para su lectura) y que queda representada en el óleo que preside esta sala dedicada a él.


El segundo piso está dedicado a Gómez Suárez de Figueroa, conocido como Inca Garcilaso de la Vega, que nació en Cuzco en 1539, ocho años después de haber sido derrotado Atahualpa y conquistado el imperio inca por Francisco Pizarro. Su padre era el capitán español Sebastián Garcilaso de la Vega y su madre la princesa inca Isabel Chimpu Ocllo, hija de Wallpa Túpac Inka y sobrina del último Inca. Pasó la infancia con su familia materna quienes le contaron la historia y grandeza del Estado Inca. Aprendió el quechua como lengua materna pero también su padre se encargó de que recibiera una buena educación en la Iglesia de Cuzco. Al fallecer su padre, a los 21 años viajó a España pues tenía un nivel cultural mayor a mucha gente de su época. Allí fue a reclamar la herencia que le pertenecía pero se la negaron y quiso regresar a Perú cosa que finalmente no llegó a hacer al desaparecer también su familia materna. En España vivió con su tío en Montilla quien le acogió como a un hijo y, al morir este, se trasladó a Córdoba. Escribió libros contando la historia de los Incas. El más famoso es «Comentarios Reales». Falleció allí a la edad de 77 años, un 23 de abril, mismo día que Cervantes y Shakespeare. No confundir con Garcilaso de la Vega, poeta y diplomático español, miembro de la corte de Carlos V, que además murió tres años antes del nacimiento de Inca Garcilaso de la Vega.
Centro Qosqo
Visitamos el Centro Qosqo cuyo propósito es la conservación y recopilación de Música y Danzas Folklóricas de Cuzco y Perú. Presenta espectáculos diarios de música y danzas folklóricas de diversas provincias, distritos y comunidades. También tiene una sala con un pequeño museo de trajes típicos e instrumentos musicales. Los espectáculos son a las 19h y es uno de los lugares incluidos en el Boleto Turístico. El show está bien para una hora que es lo que dura, pero no para más. Que nos perdonen los peruanos pero, en nuestros oídos, todas las canciones sonaban igual, solo los diferentes vestidos en cada una de las representaciones lo hacen más ameno porque también los bailes son similares. Llama la atención la forma de cantar que es casi como si dieran grititos, sobre todo ellas por lo que las canciones suenan muy agudas.
Qorikancha
También conocido como Templo del Sol o Templo Dorado, fue el santuario más sagrado del Imperio Inca, ubicado en Cuzco. Este complejo estaba dedicado al culto del dios Sol (Inti) y se caracterizaba por su arquitectura, incluyendo un patio central rodeado de recintos que, en su época, estaban revestidos de oro. Después de la conquista española, fue saqueado y el oro fue utilizado para transformar el templo en el Convento de Santo Domingo. Hoy en día, el Qorikancha es un importante sitio arqueológico y atractivo turístico, clave para entender la cultura inca. Primero visitamos el museo que tiene 5 salas entre las que encontramos momias incas en posición fetal. También se explican sus costumbres, como la trepanación, la perforación de orejas en los hombres de clase alta (motivo por el cual los españoles los llamaron orejones) y el moldeado craneal para tener controlada a la población.
Se muestra la división de Cuzco en 4 partes, el dios Wiracocha, la tipología arquitectónica, las figuras masculinas y femeninas del sol y la luna.
Después se encuentra la Iglesia de Santo Domingo y, a continuación, entramos en el Templo del Sol. Es muy original caminar por el claustro y ver en los laterales las estancias Incas de piedras talladas y colocadas con el sistema del machihembrado sin argamasa. Se desconoce el uso de estas estancias pero se les conoce como Templo del Arcoiris y Templo del Rayo.






En el centro del claustro se encuentra la fuente ceremonial tallada en un solo bloque de piedra. Se usaba para ritos religiosos.
Juan Pizarro, hermano de Francisco Pizarro, fue a quien se le adjudicó este templo en el reparto que se hicieron los españoles al llegar. Se derrumbó gran parte de la construcción Inca para hacer el monasterio, una pena, pero menos mal que al menos se mantuvo una parte Inca. Posteriormente Juan Pizarro dejó el templo/monasterio en herencia a los dominicos que fueron quienes evangelizaron Perú.
Astronomía Inca y Sistemas de Ceques: Hay dos cuadros enormes de Miguel Araoz, uno de ellos muestra que los incas solían distinguir siluetas de animales en color oscuro en una Vía Láctea de color claro. Y el otro representa el Sistema de Ceques que son líneas imaginarias que irradiaban desde este templo y unían 328 Wakas o lugares sagrados.
Portón de doble jamba: los pasadizos de piedras incas en forma de trapecio se hacían para construcciones importantes. Pero lo curioso de esta pared en concreto es que una de sus piedras tiene 14 ángulos, actualmente está protegida con cristal pero se puede observar que tiene entrantes y salientes ¡y es una sola piedra!
Alrededores de Cuzco
Los cuatro lugares que visitamos forman parte del Sistema de Ceques o líneas imaginarias que partían de Cuzco uniendo Wakas o lugares importantes o sagrados de la ciudad imperial. Para llegar a ellos fuimos en autobús y obtuvimos las indicaciones preguntando en la oficina de turismo de la Plaza de Armas, hay que coger dos, pero sale más barato que ir en taxi.
- Tambomachay: centro de descanso del Inca donde el sonido del agua fluye en armonía con la naturaleza. No se sabe de dónde proviene esta pero lleva manando más de 600 años por estos canales.
- Puka Pukara: se traduce como Fortaleza Roja aunque no está comprobado que en algún momento funcionara como tal. Parece que era el lugar de descanso de los guardias del Inca cuando este visitaba los baños de Tambomachay. También funcionaba como tambo o parada de descanso de los mensajeros. Aquí se encuentran pasadizos subterráneos o chincanas que conectaban los dos lugares. Se cree que también puede haber alguno que lo conecte con Cuzco pero no se ha encontrado.
- Complejo arqueológico Q’enqo: fue un importante recinto religioso inca, en el cual se realizaban ceremonias en honor a los dioses mayores de la cultura inca. Poco queda de los senderos y acueductos, tampoco están los recintos, los depósitos ni los baños litúrgicos pues fue destruido por los españoles. En este conjunto había un observatorio astronómico. También tiene una cámara subterránea que pudo haber sido usada para embalsamar cadáveres de los nobles incas y como lugar de sacrificios humanos y de llamas. Hay una canaleta por la que se piensa que el líquido que circulaba podía ser la sangre de los sacrificios. Y tuvo un anfiteatro para ceremonias públicas.
- De camino hicimos una parada en el Cristo Blanco de 8 metros de altura y desde cuyo mirador se ve la ciudad de Cuzco.
- Saqsaywaman: en quechua significa “lugar donde se sacia el halcón”. El recinto arqueológico es del siglo XV y ocupa más de 3.000 hectáreas. Desde lo alto, domina la ciudad de Cuzco y por ello los españoles se hicieron con él. Se cree que más de 20 mil hombres extrajeron las piedras de las canteras aledañas y las trasladaron 20 kilómetros hasta la colina de la ciudad de Cuzco. Se calcula que actualmente Sacsayhuamán conserva solo el 40 por ciento de su antigua estructura. Aun así, el sitio posee estructuras de hasta 125 toneladas de peso. Cuando llegaron los españoles solo dejaron allí las piedras grandes, las que era complicado mover. Las pequeñas fueron utilizadas para las construcciones en la ciudad: Iglesias, conventos, monasterios, edificios de gobierno. No se sabe a ciencia cierta si fue una fortaleza o un centro ceremonial aunque hoy en día el 24 de junio se celebra la fiesta del Inti Raymi que es una de las tradiciones más emblemáticas del Imperio Inca, reviviendo la ceremonia ancestral en honor al Dios Sol (Inti). Sobre los muros, tiene tres Torreones ubicados en zigzag denominados Muyucmarca, Paucamarca y Sallaqmarca. Las puertas tienen forma trapezoidal. En la ladera de enfrente, se encuentra el Trono del Inca presidiendo la zona de la pradera donde se hacían los ritos ceremoniales. En esta parte se encuentra el denominado «rodadero», unas formaciones naturales que parecen toboganes. En Saqsaywaman también había chincanas o túneles subterráneos pero se desconoce para que los usaban.
Nuestra experiencia en el Valle Sagrado y en Machu Picchu quedará publicada en una entrada aparte.
De vuelta de Aguas Calientes a Cuzco, estuvimos un día de transición haciendo recados, yendo a la lavandería, haciendo las últimas fotos, reorganizando el equipaje.
Valoramos nuestros siguientes pasos en el país y, después de habernos dejado tanto dinero y energía en Machu Picchu, no fuimos a ver la Líneas de Nazca ni las Islas Ballestas como era nuestra intención inicial. Fue una pena pero, en un viaje sobre la marcha, a veces las decisiones se toman en base al estado anímico y al gasto que te suponen. Hicimos nuestros cálculos y finalmente contratamos un vuelo a Lima desde el nuevo aeropuerto de Cuzco que se había estrenado hacía pocos días y está muy lejos de la ciudad. El vuelo duró hora y media.
Lima
Lima tiene más de 10 millones de habitantes y su clima es muy gris pero nos dijeron que no es por polución, que siempre está que parece que va a llover y nunca llueve. No obstante, Lima es una ciudad en la que nos sentimos muy bien. Es moderna y bonita, digna capital del país. Nos alojamos en el barrio de Barranco, una zona residencial, bien comunicada y segura.
Una de las mejores opciones para moverse es el metrobus. Las estaciones o paradas de autobuses son como las del metro, hay que comprar una tarjeta y validarla para poder pasar el torno. Las puertas del autobús se abren exactamente donde están las correderas de la estación, igual que en el metro de muchas ciudades asiáticas. Estos autobuses se mueven por carriles centrales limitados únicamente para ellos.
Free-tour Lima
Contratamos un free-tour con Civitatis y fuimos al centro en autobús hasta el punto de encuentro.
Lima fue fundada el 6 de enero de 1.535 por Francisco Pizarro. Y, precisamente porque fue ese día, al principio se la denominó Ciudad de los Reyes y, aunque no mantenga ese nombre, sí se le conoce como tal, igual que a París la ciudad de la luz o a Roma la ciudad eterna. Su población es aproximadamente 11,5 millones de habitantes.
Este fue nuestro recorrido en el free-tour:
- Plaza José de San Martín: en el medio hay una escultura ecuestre dedicada a él. Argentino de nacimiento, su familia emigró a España. Luchó en la Batalla de Bailén contra las tropas de Napoleón y le ascendieron a Teniente Coronel pero renunció a su cargo. Posteriormente viajó a Londres donde conoció el proyecto británico consistente en separar las provincias sudamericanas de la corona española. Ya en Sudamérica se unió a las fuerzas independentistas y propulsó la independencia del Perú, donde llegó a gobernar un año, aunque quien la consolidó fue Simón Bolívar.
- Gran Hotel Bolívar: aquí se inventó la famosa bebida «pisco sour”. Anteriormente se llamó Hotel Ayacucho que significa «el descanso de los muertos». El interior guarda ese sabor de hotel antiguo bien conservado, con sus ascensores dorados como se ven en las películas ambientadas en los años 20.
- Calle peatonal Jirón de la Unión, con balcones por influencia española. Aquí el tiempo siempre es gris así que no les hacían falta para disfrutar del día, fue por una cuestión de estética arquitectónica y para chismear lo que pasaba en la calle.
- Iglesia de la Merced: la más antigua de Lima. Es de estilo barroco churrigueresco limeño, comenzó su construcción en 1.535. La torre proyectada era más alta pero fue rebajada debido al terremoto de 1.687. Posteriormente, y debido al terremoto 1.746, la Iglesia también tuvo que ser restaurada. La portada es maravillosa con columnas salomónicas, la Virgen de las Mercedes en el centro y, dato curioso, está hecha con un mármol traído de Panamá usado como lastre en los barcos, es decir, que era la piedra que se usaba como peso colocado al fondo de los buques para favorecer su equilibrio.
- Calle pasaje Santa Rosa de Lima, patrona de la ciudad. Allí encontramos la Piedra Basal Andina y la escultura ecuestre de Francisco Pizarro. Esta Piedra Basal Andina tiene de 14 toneladas de peso. En su placa se lee: “Wanka en Granodiorita, Piedra Basal Andina.
- Homenaje de la ciudad de Lima a Taulichusco ‘El Viejo’, el último de sus gobernantes nativos”. Taulichusco fue el último curaca (eran adultos que demostraban mayor sabiduría y autoridad) registrado en la historia de Perú. Sus funciones y servicios eran los de un jefe político y administrativo del ayllu o clan.
- Escultura ecuestre de Francisco Pizarro. El guía nos explicó que la tenían debajo de un puente y en enero de 2025 el alcalde de la ciudad decidió darle el lugar que se merecía. El día de la inauguración estuvieron invitados los descendientes de Pizarro de la ciudad de Trujillo en España, de donde era él.
- Plaza de Armas. Lo más antiguo es la fuente que está en el centro. La plaza de Cuzco era más colonial y esta es más señorial pero son todas maravillosas.
- La Basílica Catedral de Lima. Como curiosidad, muchas parejas de novios sueñan con casarse en ella pero en esta iglesia solo se permiten las bodas de personas destacadas o famosas además de que cuesta 1000 soles (250€). Para el resto del público existe la opción de la parroquia El Sagrario ubicada al costado de la catedral.










- Palacio Presidencial: más conocido como Casa de Pizarro. Estando allí, por un tema de seguridad, nos echaron de la plaza porque había Consejo de Ministros. Se llenó de policías en un momento, la vaciaron por completo y la limitaron con vallas porque a la presidente no le gusta que se formen manifestaciones los días que se reúnen. Le preguntamos al guía si ella es era derechas o de izquierdas y nos dijo que en Perú no hay ideologías porque, aunque lleguen al poder pareciendo de izquierdas, luego practican políticas de derechas cuando les interesa.
- Palacio Arzobispal de Lima, con una bandera del Vaticano. En la puerta se encuentra la «Tapada Limeña», una escultura que muestra la época de cuando se impuso esta moda para las mujeres de ir tapadas (no por influencia árabe) y duró 300 años, hasta que llegó la moda francesa.
- Casa del Oidor. Si dos personas tenían un problema, iban al Oidor (viene de oído), que les escuchaba y mediaba entre ellas.
- Calle de la Pescadería. Sabed que a ciertos lugares se les llama Museo del Pisco para llamar la atención pero en realidad son pubs.
- Casa de la Literatura peruana. Es un centro cultural público con techos de vidriera y una biblioteca dedicada a Mario Vargas Llosa.
- Convento de San Francisco, de color amarillo y estilo limeño. Es patrimonio cultural de la nación y famoso porque en él hay catacumbas con intrincados pasajes subterráneos donde se encuentran los restos óseos de los antiguos habitantes de Lima.
- Iglesia de Nuestra Señora de la Soledad, muy venerada por los limeños. Está en la misma plaza que el Convento de San Francisco y es de color rosado.
- Parque de la Muralla. Aquí estaban las antiguas murallas de la ciudad. Tiene vistas al Cerro San Cristóbal y, en los días claros, se ve el Océano Pacífico. Hay un barrio de casitas de colores en su falda. Las acciones violentas del grupo terrorista peruano Sendero Luminoso provocaron la huída de limeños humildes hacia la periferia de la ciudad y hay barrios así en toda la costa peruana.










La ciudad de Lima tiene 43 distritos. La zona del Amazonas es la menos poblada del país. Al finalizar el tour, el guía nos llevó a probar tres tipos de preparaciones diferentes del pisco: con lima, con maracuyá y con lúcuma. Estos preparados, que los venden así embotellados, no llevan clara de huevo que es lo que hizo famoso al cóctel «pisco sour» inventado en el Gran Hotel Bolívar descrito al principio.
La última foto es de un ajedrez peruano. Si os fijáis bien veréis que unas figuras son incas y, las otras, conquistadores españoles.
Lima centro
Después del tour fuimos a la Jr. Lampa a Churros Virgen del Carmen a probar los churros españoles más famosos de Lima. No tienen la forma que todos conocemos. Estos son rellenos y los más populares son los de crema pastelera. Compramos uno por 3,50 soles y no os podéis imaginar lo ricos que estaban. Después, fuimos a comer al restaurante Los Portales de Lima un arroz con mariscos y un lenguado, ambos riquísimos, las cantidades son grandes y no pudimos terminarlo todo. Menos mal que proporcionan unos tuppers de corcho para que te lo lleves.




Continuamos el paseo por el barrio chino. No se podía hablar del ruido que había, cada puestecito pone su propio altavoz para llamar la atención de los posibles clientes. Tanto estímulo auditivo es demasiado para nuestros oídos.
Barrio de Miraflores
Parque del Amor: está situado en el malecón del barrio de Miraflores, desde aquí se puede ver la costa de la ciudad y ver saltos en parapente. Los bancos nos han recordado a los de Gaudí del Parque Güell en Barcelona. Las parejas sellan su amor colgando un candado en las verjas, no tienes ni que traerlo porque los venden aquí. Lo más llamativo del lugar es la escultura del Beso.




En el Parque Kennedy hay casitas para gatos, nos ha encantado esta idea, la gente puede comprarles comida y acariciarlos, es más, pueden adoptar uno.
La Parroquia de la Virgen Milagrosa está situada al lado del parque. Esta Virgen es la protectora de mi hermano así que he entrado a rezar, poner una vela por él y comprarle una medallita para que le siga protegiendo e iluminando el camino.
Centro Comercial Lancomar, situado en el malecón con vistas al mar. Aprovechamos para hacer alguna compra.


Como despedida del país, comimos en la terraza en La Preferida, un restaurante de fama de aquí. Probamos la causa limeña y un tataki de atún.
En total estuvimos 29 días en Perú. Creemos que tiene mucho que ofrecer pero la organización de Machu Picchu deben mejorarla para que la experiencia del visitante sea óptima. En la Semana Santa de 2025, hubo viajeros que, después de hospedarse tres noches en Aguas Calientes, se fueron sin conseguir las entradas para la zona arqueológica. Si sabes tus fechas de viaje, resérvalas anticipadamente.

























