En esta entrada os invitamos a descubrir el Valle Sagrado de los Incas y la maravilla de Machu Picchu. Si aún no habéis leído la primera parte del viaje a Perú, lo tenéis disponible en este enlace.
Valle Sagrado
Para ir hacia Machu Picchu, contratamos la excursión de día al Valle Sagrado con la Agencia Growing, nuestro guía fue José a quien recomendamos fehacientemente. Precio 80 soles por persona e incluye comida buffet. El tour es de ida y vuelta en el día pero nosotros hablamos con ellos para quedarnos en Ollantaytambo y regresar después de ir a Machu Picchu. Nos cobraron algo más pero nos vino mejor hacerlo así.
Consejo práctico: como a la vuelta de Machu Picchu hay que volver a pasar por Cuzco, nosotros dejamos las mochilas grandes y nos fuimos solo con las pequeñas para ir más ligeros. El mismo alojamiento nos guardó el equipaje pues a la vuelta hicimos una última noche allí antes de partir definitivamente de la ciudad.
Chinchero
El primer lugar que visitamos es el ancestral pueblo de Chinchero. Es uno de los más hermosos del Valle Sagrado de los Incas. La plaza fue proyectada por los españoles fusionando la arquitectura inca y la colonial y hay un mercadillo situado en ella. Le llaman el pueblo del arcoiris porque es habitual verlo en época de lluvias. Chinchero también fue el lugar de descanso de Túpac Inca Yupanqui, sirviendo como residencia, palacio y centro agrícola del Inca. El sitio arqueológico abarca un área de hasta 43 hectáreas donde se pueden apreciar andenes, terrazas, recintos de piedra, caminos incas, bancos de piedras, canales de agua y templos. En las terrazas se plantaban diferentes clases de patatas. Solo en Chinchero hay 515 tipos diferentes. La parte baja conecta con el Camino del Inca y tuvimos la oportunidad de recorrerlo unos metros. Este camino tiene 30.000 kms de largo y recorre el sur de Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú, Argentina y Chile.
A continuación, nos llevaron a una factoría textil donde nos explicaron el proceso de obtención de la lana de alpaca y llama. También tienen una tienda donde intentan vender sus productos, eran de buena calidad pero no eran baratos. Allí mismo tienen los corrales con los animales.
Moray
El Valle Sagrado de los Incas posee un tesoro de la ingeniería pues este lugar fue un laboratorio agrícola dispuesto en terrazas circulares. Estás terrazas tienen sus respectivos canales de irrigación y cada una de ellas constituye un microclima. Existe una gran diferencia de temperatura media anual entre la parte superior y la parte más profunda, puede llegar a ser de hasta 15 grados. Son tres complejos circulares en los que existen hasta 20 microclimas diferentes. La zona más cálida y húmeda es la terraza inferior. Las terrazas tienen una ligera inclinación que facilitaba el riego de todas ellas. Al tener cada terraza un clima diferente, les permitía cultivar distintos tipos de plantas y granos: hoja de coca y hierbas medicinales en las 4 primeras, la quinoa y quihuicha en las 4 siguientes y, en las 4 últimas, patatas y maíz.


Salineras de Maras
Entrada 5€. Las Salineras de Maras se encuentran a 3.000 metros sobre el nivel del mar. Estas son minas de sal y su explotación es tan antigua como el Tahuantinsuyo (Imperio Inca). Ubicadas en una ladera, las salineras dispuestas en terrazas se llenan con agua subterránea cuyo origen es aún un misterio. En las Salineras de Maras se puede encontrar sal natural de color rosa que obtiene su color de los elementos naturales del agua: magnesio, calcio, potasio y silicio. Sólo hay 4 lugares en el mundo de donde se puede extraer sal rosada y Maras es uno de ellos.
También nos llevaron a una tienda local donde se pueden probar distintos productos de la zona: chocolates, caramelos, productos de belleza y cremas corporales. Os recomendamos la sal negra de aquí pero mejor comprarla en el Mercado de Ollantaytambo que es más barata. Probamos una especie de turrón de maní con pasas, muy rico y nos llevaron a comer a un buffet a Urubamba, incluido en la excursión y ciertamente mereció la pena porque probamos varios platos peruanos.




Ollantaytambo
Ollantaytambo significa «lugar de observación desde abajo». A mediados del siglo XV, el emperador Pachacutec destruyó el pueblo que allí se asentaba para fundar Ollantaytambo e incorporarlo al Imperio Inca. Pachacutec mandó construir las principales edificaciones de los actuales sitios arqueológicos de Ollantaytambo, Pisaq y Machu Picchu. Fue un importante centro religioso, agrícola y también militar. Debido a su ubicación estratégica, durante la conquista sirvió de puesto de defensa contra los españoles a los que se enfrentaron en 1.537, pero no consiguieron detenerlos y huyeron a la selva. Este territorio se puso en manos de Hernando Pizarro. Ollantaytambo está dispuesto en terrazas agrícolas según la posición del sol y de esta manera también crearon microclimas para diferentes cultivos al igual que en Moray. En lo alto se sitúa el Templo del Sol que todavía estaba en construcción durante la invasión española. Y más arriba hay una zona militar en la que hay restos de murallas lo que indica que controlaban el terreno y lo defendían. Este lugar también nos dejó con la boca abierta.
Machu Picchu
Aguas Calientes también es conocido como Machu Picchu pueblo y no existía antes de descubrir la zona arqueológica, es decir, ha crecido al calor del turismo. Encontraréis hoteles, restaurantes, tiendas, mercadillos, etc. Lo que viene siendo un pueblo meramente turístico sin más.
Circuitos de Machu Picchu
Desde 2021 se establecieron 3 circuitos en la ciudad Inca de Machu Picchu, en un intento de limitar el número de visitantes diarios al yacimiento. A su vez estos circuitos se dividen en rutas haciendo un total de 10 posibles itinerarios para visitar la maravilla, cada uno de ellos con su ticket correspondiente. Podéis consultar todas estas opciones en web oficial del gobierno peruano. Las rutas más populares son las siguientes:
- Ruta 2-B: Es el recorrido más completo, te lleva por las zonas agrícolas, urbanas y los principales templos, además de permitirte obtener la foto postal clásica. Es el que nosotros elegimos.
- Ruta 1-B: Es el circuito panorámico, si priorizas las vistas amplias y las fotografías desde las terrazas superiores.
- Ruta 3-B: Es el circuito de la Realeza, ideal si quieres enfocarte en la parte baja de la ciudadela y permite el ascenso a las montañas famosas.








Entradas para Machu Picchu
Para los que viajamos sobre la marcha y no podemos comprar el ticket on-line con 2, 3 o 4 meses de antelación, el Ministerio de Cultura de Perú ha inventado un tremendo sistema con el sospechoso objetivo de retener a los turistas más días en el pueblo haciendo gasto.
Dejamos aquí relatado el proceso que sufrimos y por el que muchos turistas se quejan en internet.
En una agencia de viajes de Cuzco nos dijeron que tratásemos de llegar antes de las 22h a Aguas Calientes que es cuando cierra la oficina del Ministerio de Cultura para obtener el primer ticket, el que lleva número, y eso hicimos. Llegamos a las 21:15h en el tren desde Ollantaytambo. Fuimos directos a la oficina y el guardia de seguridad nos dijo que no nos daba ningún número y que volviéramos a las 6:00h, sin más explicaciones, sin ninguna empatía ni humanidad.
Nos fuimos al alojamiento y allí nos recomendaron que mejor volviéramos a las 4:30h para tener la seguridad de obtener el ticket para la ruta que queremos. Así que madrugón al canto. Nos levantamos a las 4h y ya teníamos 69 personas delante de nosotros en la fila. No puede ir una persona a hacer fila por los demás. Cada uno tiene que ir con su pasaporte y hacer la fila porque si no se montarían altercados.
Los días valle, con menos afluencia de personas, te dan un pre-ticket y luego tienes que volver a por el definitivo a la hora que te digan. En los días de mayor afluencia, ponen un pre-ticket más, no sabemos si para tener entretenida a la gente haciendo tres filas. Estuvimos en la fila desde las 4:30h hasta las 6h cuando abrieron la oficina. Conseguimos un número dentro de los 100 primeros y nos dijeron que volviéramos a las 15:00h a por el definitivo.
A esa hora, salió a la calle un empleado con un altavoz para organizar la entrada al edificio por orden del número del pre-ticket. Se va recorriendo el edificio hasta la segunda planta donde tienen montadas 100 sillas en fila para que te sientes y vayas moviéndote de silla en silla conforme avanza la fila. Las ventanillas de venta de los tickets están en el piso de abajo así que la fila se mueve por todo el edificio. Estuvimos unos 40 minutos de espera. Cuando llegas a la ventanilla, si tienes suerte por el número de tu pre-ticket, eliges ruta y hora de entrada. Nosotros queríamos la ruta 2B y la conseguimos gracias al madrugón. Por cierto, las entradas solo se puede pagar en efectivo. Los horarios de entrada van desde las 6h hasta las 15h y este horario también se elige al adquirir las entradas a la zona arqueológica.
Después fuimos a comprar los boletos para el autobús que van sin hora, por lo que al día siguiente hay que hacer otra fila para subir (te recomiendan que vayas una hora antes de la hora de entrada a Machu Picchu). El autobús se puede pagar con tarjeta tanto en la oficina como en internet.
Como no teníamos la seguridad de cuándo íbamos a poder entrar a Machu Picchu, reservamos tres noches de hotel. Eso sumado al tren de ida y vuelta a precio de extranjero (los peruanos pagan mucho menos), las comidas, las entradas, el autobús y el guía si lo contratas, te gastas no menos de 200$ por persona. Hubo momentos en que pensamos que no sé si merece la pena tanto gasto y sufrimiento por la crispación y el enfado que nos generó. Creemos que hay mejores formas de gestionar el acceso a esta maravilla natural, por ejemplo, poniendo a la venta estas 1000 entradas en internet con el obligado requisito de registrarte con tu pasaporte.
La maravilla
Al fin llegó el día de conocer esta maravilla mundial. No fue fácil ni barato y cruzábamos los dedos para no salir defraudados. Esta visita nos hizo desesperar y varias veces nos preguntamos si dejarlo correr, pero venir a Perú y no ver Macu Picchu nos parecía un despropósito. Para el país, este destino es la gallina de los huevos de oro y lo explota como tal. A los extranjeros nos cobran justo el doble en el billete de tren y, a los que no sabemos qué día vamos a venir, nos marea con las entradas para que hagamos más noches y más gasto en el pueblo. Es una vergüenza pero es lo que hay.
Aquella mañana tomamos el bus sobre las 9:00h y, una vez en la puerta, no nos dejaron entrar hasta las 10:00h que era la hora marcada en nuestro boleto. Hay entradas cada hora y son estrictos.
Finamente contratamos una guía que también nos tomó el pelo. No había suficiente gente para armar un grupo de 8 como ellos quieren e hicimos la visita guiada una chica argentina y nosotros. Las explicaciones nos parecieron tan pobres que las podíamos haber leído en Google y ahorrarnos el dinero, además nos abandonó a mitad de recorrido cuando le llamó otra guía diciéndole que había más clientes.
A pesar del cúmulo de despropósitos, disfrutamos la zona arqueológica. Ciertamente merece la pena y te deja con la boca abierta tener bajo tus pies esta imagen icónica tantas veces vista en revistas y televisión.




Machu Picchu fue descubierta en 1911 por Hiram Bingham y hoy es Patrimonio de la Humanidad. Construida en el siglo XV, está dividida en dos partes: una agrícola y otra urbana. La ciudad era autosuficiente, tenía su propio gobierno, administración, agricultura y ganadería. Gracias a las montañas que la rodean, tenían controlado el entorno y allí se sentían seguros, parecía improbable que alguien pudiera descubrirla. Hay varios puntos turísticos dentro de la ciudadela entre complejos arqueológicos, plazas, templos, fuentes de agua, monumentos y residencias. Todo parece armoniosamente fundido con el entorno natural. La agricultura se organizaba en terrazas igual que Ollantaytambo y la zona urbana tiene los graneros en la parte alta y las viviendas en la parte baja. También en ellas había una parte dedicada a despensa. La piedra para la construcción es de allí mismo, no tuvieron que traerla de otro lugar. Las paredes están unidas con una argamasa que mezclaban con una planta que repele el agua y por ello no se ha deshecho en todos estos siglos. Los tejados eran de paja que evidentemente no ha permanecido con el paso del tiempo y por eso hoy se ven sin él. También había una residencia real y una plaza en la que se situaba la parte del templo, la parte sagrada. Un poco más adelante había una zona de anfiteatro para celebraciones. Aun así, la ciudad esconde misterios que ni arqueólogos venidos de todo el mundo han conseguido desvelar.
Pisaq
Al día siguiente, salimos de Aguas Calientes en un tren a las 8:30h en dirección Ollantaytambo. Allí nos unimos al tour de Growing que no terminamos el otro día de vuelta por el Valle Sagrado. Pisaq es una importante zona arqueológica a 33 kms de Cuzco. Este lugar no solo fue una ciudadela inca, sino también un importante centro religioso. Fue construido por mandato del Inca Pachacútec a mediados del siglo XV. Ante la invasión española, los pobladores abandonaron el asentamiento y los conquistadores destruyeron los principales monumentos. El cementerio fue saqueado y destruido, llama la atención que se disponía en huecos en la montaña, es decir, que se les enterraba en agujeros excavados en horizontal y no en el suelo. El nombre de Pisac viene del quechua Pisaca que significa perdiz, pues este sitio arqueológico tenía forma de perdiz. A los incas les gustaba dar forma de animales a sus ciudades más relevantes. También hay terrazas agrícolas o andenes como los llaman aquí. Tienen una forma triangular hacia abajo, es decir, se expanden como un abanico de abajo hacia arriba. Actualmente la población vive en el alto, más arriba que la zona arqueológica y los niños se desplazan montaña abajo hasta el pueblo para ir al colegio.























