12 experiencias viajeras inolvidables

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Una de las cosas que nos dejan más huella en los viajes son esos momentos inesperados que nos hacen vibrar, esas experiencias que no suelen tener relación con los monumentos o lugares que uno sabe de antemano que va a visitar.

Cuando preparas un viaje lo primero en lo que te centras es en el mapa del país, las cosas que hay que ver, el recorrido más lógico, los transportes, etc. y solemos dejar la diversión a un lado. Por supuesto que esperas disfrutar del viaje pero no piensas tanto en una experiencia diferente, a veces incluso hasta que has ido por segunda vez. Quizás tenemos la sensación de que será un tiempo que sacrificamos de conocer otro lugar, como que hay que renunciar a visitar otro sitio por realizar este tipo de actividades. Y luego resulta que es justo al revés. Recuerdas más un lugar por los momentos especiales que por los sitios visitados.

Hoy queremos hacer memoria de nuestras experiencias, las que nos han dejado huella y sin las que ese lugar nos hubiera resultado menos atractivo. Además, cuando realizas un viaje largo, es recomendable parar, dejar de ver cosas y dedicar un tiempo a cambiar el chip porque luego retomas todo con más vitalidad.

Turquía

Cuando pienso en este país, mi mente se transporta a través de un globo sobrevolando la Capadocia. Hay que madrugar para ello porque inflan los globos cuando ya estás allí; es un momento mágico ver amanecer mientras los ves llenarse de aire. El vuelo es silencioso y no imaginas lo diferente que resulta ver esas “chimeneas de hadas” desde arriba. Sin duda es un “must” que no hay que dejar de hacer.

Argentina

El trekking con crampones para caminar sobre el hielo del glaciar Perito Moreno, es una caminata de dificultad moderada que permite apreciar las irregularidades del mismo, sus grietas, lagunas, sumideros, seracs. No es lo mismo verlo desde el barco que caminando sobre él. Fue la primera vez que vi nieve color azul.

ExactChange

Cataratas de Iguazú

La excursión en gomones (embarcaciones tipo zodiac) es de lo más divertido que recuerdo haber vivido. Se navega hacia el interior del cañón del río Iguazú y prácticamente te sitúan debajo de los saltos de agua por lo que no sales de allí con ningún centímetro seco de piel. También allí recomiendo hacer el vuelo en helicóptero para sobrevolar las cataratas, es inolvidable.

Andorra

La bajada en el Tobotronc en el parque Naturlandia en Sant Julià de Lòria. En plena naturaleza y aprovechando el desnivel de una montaña encontraréis el tobogán más largo del mundo de 5,3 Km. Son trineos que arrastran hasta arriba y luego bajas manejándolo tú. Tienen una palanca para retener y que se frene o soltarlo y dejarte caer. Un chute de adrenalina en toda regla.

Tanzania

Está claro que, quien la visite, es para hacer un safari pero es de las experiencias más sobrecogedoras de mi vida. Soy la típica persona a la que le aburren soberanamente los documentales de animales y sin embargo regresé literalmente llorando de la emoción. No he conseguido a día de hoy contarle a alguien este viaje sin que se me empañen los ojos. No fui yo quien eligió el destino y creo firmemente que hay que conocer el África negra. El Parque Nacional de Serengueti y el Cráter de Ngorongoro son la naturaleza en estado puro.

Snorkel

En este punto no escojo ningún país en concreto porque disfrutamos esta actividad allí donde vamos. A quien le guste el submarinismo supongo que el snorkel le parecerá un descafeinado pero, para los que padecemos claustrofobia, sumergirnos a profundidad es una auténtica tortura. Lo intenté en Cairns en la barrera de coral pero, en cuanto noté que la luz se alejaba y que había cada vez más agua sobre mi cabeza, tuve que ascender. Así que el snorkel es suficiente para mí. Nos llevamos nuestro propio equipo por lo que tenemos que renunciar a llevar otras cosas en el equipaje pero así somos libres de utilizarlo en cuanto vemos la posibilidad. Lo hemos practicado en Costa Rica, México, Tailandia, Canarias, Australia y por supuesto en la península.

Costa Rica

Las tirolinas o canopy como les llaman allá. Es muy divertido jugar a ser Tarzán y volar entre los árboles a media altura. Nosotros nos apuntamos en Monteverde, pero hay cantidad de sitios para hacer esta actividad. Con unas sencillas instrucciones podrás planear de un árbol a otro gritando y riendo a la par.

Civitatis

Nueva Zelanda

No me refiero aquí al bungee jumping, que también es una experiencia alucinante para los que no tienen miedo a las alturas, sino el jet boat que experimenté en Queenstown. El paraje es precioso y puedes practicar esta actividad sin peligro. Te llevan río arriba y detienen la embarcación de repente para dar vueltas sobre sí misma. Hay dos niveles para elegir y en ambos te hacen una foto en la que es imposible salir serio.

También en Queenstown, y ahora en más lugares, se puede ir al bar de hielo Minus Five donde todo es de hielo: la barra, lo asientos, los vasos. No estás dentro mucho rato pero es curioso.

China

Maglev, el tren de levitación magnética. Si quieres experimentar la velocidad en la tierra sin subir a un avión, creo que este es el medio. Es muy curioso cómo se pone casi horizontal en las curvas debido a la velocidad que alcanza. Desde Shanghai al aeropuerto te desplazas a 430 km/h. Y fuimos capaces de hacer casi todo el trayecto de pie. Emocionante sin duda.

Vuelo sin motor en el aeródromo de Huesca

De esto hace años, no sé si seguirán realizando este tipo de vuelos pero me resultó bien curioso volar en un planeador que despega gracias a que otra avioneta tira de él mediante una sirga y lo suelta una vez está arriba. La inercia te lleva y, al no tener motor, el silencio te acompaña en este vuelo. Puedes estar un buen rato planeando pero yo solicité al piloto dar alguna vuelta de campana, eso acorta el viaje porque pierdes altura pero esa sensación que me llevo conmigo. He dado vueltas en montañas rusas pero darla en una aeronave no tiene comparación. Mis padres esperaban abajo sin dar crédito a lo que sucedía pues no imaginaron mi petición al piloto en pleno vuelo, jeje.

México

Nadando con delfines. Cierto es que no estamos de acuerdo con los lugares que tienen en cautividad a los animales para diversión de los turistas y desconocemos si los delfines son bien tratados en estos sitios, esperamos que sí. Hace años, cuando realizamos esta actividad, no nos planteábamos tanto estas cuestiones como ahora. No obstante, en aquel momento y siendo el delfín mi animal favorito, debo decir que disfruté muchísimo esta cercanía, nunca había tocado algo tan suave y, nadar con ellos, fué realmente alucinante.

Nepal

Vuelo en avioneta sobrevolando la cordillera del Himalaya. Saludar el Everest de tú a tú impresiona. Es de esas cosas que dudas cuando te la ofrecen pero no tienes tantas oportunidades en la vida para hacer según qué y esta es una de ellas. Si vais a Nepal, mi consejo es hacerla.

Y hasta aquí esta entrada con las experiencias que nos han dejado huella en el alma. Como siempre esperamos vuestros comentarios.

2 comentarios

  1. No hay más remedio que , al leer estas notas, recordar esas experiencias sentidas en momentos especiales de los viajes que rompen la monotonía de la vida y te obligan a relacionar tus mejores sensaciones.

  2. Me ha gustado mucho lo que has escrito y no podría estar más de acuerdo con lo que dices.
    Viajar no es sólo visitar un país, con sus gentes, paisajes, y monumentos. Nuestra memoria atesora especialmente esos recuerdos que han estado unidos a un sentimiento, a una emoción, a algo que nos ha conmovido y nos ha hecho crecer. Y, por supuesto, también estoy de acuerdo en la importancia de tomarse algún respiro, algún descanso para recuperar fuerzas, “que dura es la vida del turista “!! El cansancio, el sueño retrasado, la comida diferente , pequeñas cosas que se van acumulando… Hay que encontrar algún momento para desconectar, y luego poder seguir disfrutando de la experiencia.

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