Chiang Mai en tres días

Un martes cualquiera a las 8:30h teníamos nuestros billetes en el Green Bus de Chiang Rai a Chiang Mai y quién nos iba a decir que, de unas 45 personas que viajábamos, 10 éramos españoles. Ningún extranjero más, solo nosotros y tailandeses. Ello da muestra de lo mucho que conectamos con este país por muchos motivos: el carácter de sus habitantes, el calor, la gastronomía, el espíritu de aventura que quizás está más arraigado en nosotros pero nos resultó más que curioso.

Chiang Mai es la ciudad de los 300 templos, la segunda de Tailandia y el centro del budismo del norte del país.

Centro histórico

Muchos de los templos se encuentran en su centro histórico, un cuadrado de 2×2 Km de extensión delimitado por las antiguas murallas y el foso de la ciudad. Aquí os sorprenderán sus tiendas y cafeterías de diseño como en ningún otro lugar del país. Es el paraíso de los nómadas digitales pues muchos de ellos la han elegido por sus precios moderados y su calidad de vida.

La cantidad de templos es abrumadora, por eso te proponemos esta selección con los que más nos impresionaron:

  • Wat Chedi Luang: Sin duda el más famoso de Chiang Mai. Su construcción empezó en el siglo XIV, cuando la ciudad era la capital del Reino de Lanna. La gigantesca pagoda llegó a tener 80 metros de altura antes de sufrir daños por un terremoto en 1545, luego fue parcialmente restaurada en 1992. Este templo albergó el famoso Buda Esmeralda que actualmente está en el Gran Palacio de Bangkok.
  • Wat Phra Singh: para nosotros el más bonito y espectacular, aparece en la privilegiada lista de templos de 1ª clase. La estatua del buda Phra Singh situada dentro del edificio Wiham Lai Kham es el principal reclamo, así como un imponente chedi dorado, el Wiham Luang, con un gran buda sentado en el interior. Los cuidados jardines, la sala de oración y la preciosa biblioteca monástica engrandecen la visita.
  • Wat Chiang Man: el templo más antiguo de la ciudad. Destaca la pagoda Chedi Chang Lom con sus estatuas de elefantes y el templo principal.

Wat Lok Moli

Este templo nos encantó, es muy fotogénico. Está situado al otro lado de la muralla que rodea el centro y custodiado por dos grandes elefantes. El interior está lleno de ornamentaciones y es muy vistoso.

Wat Sri Suphan

Es conocido como el Templo de Plata y uno de los más originales de la ciudad. Eso sí, no permiten la entrada a mujeres al interior, solo al recinto de alrededor pero aun así merece la pena. Está completamente cubierto de plata, desde las paredes al techo y hasta las estatuas de buda. Ha sido ampliamente rehabilitado y también es posible ver los talleres donde artesanos locales trabajan las piezas. En los alrededores hay multitud de tiendas para comprar joyas de plata a muy buen precio.

Doi Suthep

Es una visita obligada en Chiang Mai. El monte Doi Suthep, de 1676 metros, cuenta con un hermoso templo en su cima, el Wat Prathat Doi Suthep, que a día de hoy sigue funcionando como monasterio budista. Nosotros realizamos la visita contratando este tour de Tu Guía en Tailandia y que os recomendamos encarecidamente. La visita empieza en un centro de meditación, Wat Umong, también conocido como templo cueva, coronado por una gran pagoda. Aquí, además de practicar la meditación, se pueden hacer vipasanas, retiros espirituales, de varios días.

De camino a la cima visitamos Wat Pha Lat, mágicamente encajonado en medio de un tranquilo bosque, solía ser utilizado como lugar de descanso de los monjes que subían la montaña. La belleza del entorno es espectacular, con una desbordante vegetación, saltos de agua y tranquilidad.

Cuando al fin llegamos al mirador del Doi Suthep, después de los 309 escalones de una enorme escalera, las vistas de la ciudad son impresionantes. Una vez allí realizamos una ceremonia budista alrededor de la gran pagoda dorada, junto a otros muchos practicantes y visitantes. Es allí donde puedes donar una pequeña cantidad y un monje te obsequia con una pulsera budista que aún llevamos orgullosamente en nuestras muñecas.

Tras visitar el gran templo nos dirigimos al lago Huay Tueng, donde almorzamos en una mesa tradicional de bambú a los pies del lago en unas chozitas donde comen los locales en días festivos. Puedes llevar tu propio picnic o pedir la comida allí en una cabaña donde tienen un menú. Detrás encontraréis un parque la mar de curioso con construcciones en forma de animales a los que te puedes subir.

Civitatis

Terminamos la excursión explorando el barrio chino de Chiang Mai, Warorot, caótico y súper curioso.

Mercado nocturno

El Night Bazaar está ubicado a lo largo de Chang Khlan Road. Abre todos los días a partir de las 6 de la tarde. Es una interminable sucesión de puestos de artesanía, ropa, joyas e imitaciones. También hay varios food courts, zonas donde probar todo tipo de comida callejera y escuchar música en directo. Nosotros nos tomamos un estupendo bocadillo de salchicha una de las noches, noodles y pescado otra, le verdad que disfrutamos mucho ese ambiente.

Si vuestra visita coincide un domingo, podéis acercaros al mercado nocturno en la calle Ratchadamnoen y sus adyacentes, repleto de puestos de artesanía local y de comida, que contrasta con la iluminación de las grandes pagodas y templos de atrás. Lamentablemente no pudimos disfrutarlo.

Gastronomía

Otro de los puntos fuertes de esta ciudad son sus deliciosos platos y especialidades tailandesas. No dejéis de probar el Kat’s Kitchen, que bien podría tener 5 estrellas Michelin. En este restaurante no paraban de entrar españoles, cómo se nota que nos encanta este país. Conocimos a un jubilado canario muy simpático que estaba viviendo allí con su actual pareja, con el que intercambiamos consejos y hablamos de la vida. También estuvimos en el restaurante vietnamita Dara, más modesto pero con calidad y bajos precios. Una de las actividades que nos dejamos en el tintero fue hacer un curso de cocina, lo dejamos para  la siguiente etapa del viaje y luego nos arrepentimos.

Lo que sí disfrutamos fueron los masajes tailandeses. Encontraréis un montón de sitios para elegir. Nunca nos dieron uno igual que otro, eso sí, la relajación la sientes después. El mientras es algo doloroso a veces, jeje.

Loy Krathong

Es el Festival de las Linternas y se celebra generalmente en noviembre en noche de luna llena. Fue una pena no coincidir allí en esta fecha porque nos imaginamos lo mágico que puede llegar a ser ver cientos de linternas de colores llamadas Krathong ascender hacia el cielo en forma de ofrenda. Hay quien las hace manualmente pero también podéis adquirirlas en los puestos callejeros.

Lavanderías: las hay por toda la ciudad. Puedes llevar ropa para pocos días porque en Tailandia no tendrás ningún problema en lavarla y menos aquí.

Chiang Mai nos enamoró, es pura magia. Al recorrerla enseguida conectas con ella, el humo del incienso de las ofrendas, las oraciones murmuradas en alto, al ambiente de respeto mostrado por todos los fieles. La ciudad invita a pasear, a tomar sus jardines, a retratar todos sus rincones, a empaparte de su filosofía de vida. Nos llevaremos con nosotros la paz y la sintonía que sentimos en esta hermosa ciudad.

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